El debate sobre la legalización de las drogas surge con frecuencia en losmedios de comunicación, pensando en una solución al tema del narco- tráfico y otros problemas relacionados con su consumo. En España, el consumo privado e incluso la producción de pequeñas cantidades de deter- minadas plantas, cuyos principios activos tienen la consideración de drogas ilegales, siempre que sea claramente para el propio autoconsumo, no constituye una práctica penalizada por ninguna ley. Además al adicto se le considera un enfermo. No es así siempre en los países que hanpropugnado este debate, donde incluso existen en ocasiones leyes que persiguen al consumidor. La población de nuestro país, a través de su opinión expresa- da en las encuestas, prefiere incrementar las medidas preventivas, fomen- tar eltratamiento libremente asumido por las personas adictas y endurecer la represión del tráfico de drogas.Por todo ello creemos que cuando se hable de “legalización” se debe serescrupuloso con la semántica; no es lo mismo legalizar que despenalizar, no es lo mismo despenalizar el consumo que el tráfico y tampoco es lo mismo despenalizar el consumo privado que el público. Despenalizar el consumo privado es un hecho en nuestro país. Más allá de esto, defende- mos la estricta necesidad de analizar, desde una perspectiva científica, los hipotéticos beneficios a los que daría lugar la legalización. Desde luego, desde la perspectiva de la salud pública, es difícil encontrarlos. Creemos que la lógica que se ha seguido con el tabaco, incrementando las restric- ciones para su consumo, es la línea a seguir con cualquier sustancia adictiva.
The debate over drug legalization appears frequently in the media as apotential solution to issues such as drug trafficking and other problemsrelated to drug use. In Spain, private consumption or even the production of small quantities of certain plants, whose active ingredients are considered illegal drugs, if clearly for own consumption are not practices criminalized by any law. In addition, a drug addict is considered a person who is ill. Although it has not always been like that even in the countries that have called for this debate, where at times the law prosecutes consumers.The population of our country, according to the views expressed in theopinion polls, prefer to increase preventive measures, foster the treatmentfreely assumed by drug addicts and make stricter the repression on drugtrafficking.Therefore, when speaking of “legalization” we should be scrupulous withthe semantics; legalize and decriminalize are not the same, it is not thesame decriminalize consumption than decriminalize trafficking, neitheris the same decriminalize private consumption than public consumption.Decriminalize private consumption is a fact in our country. Beyond this,we advocate for the strict need to analyze from a scientific perspective thehypothetical benefits that would result from drug legalization. Certainly,from the public health perspective, they are hard to find. We believe thatthe same logic applied to tobacco, increasing the restrictions on its use, isthe path to follow with any addictive substance.